Limpiamos el bonito de piel y espinas y lo lo cortamos en doce filetes (podemos pedir que nos lo preparen en la pescadería).
Lo ponemos a macerar durante 12 horas con el aceite y la pimienta negra.
Pasado este tiempo, ponemos la mitad de la sal en una bandeja de horno salpicada con unas gotas de agua. Colocamos los filetes encima y los cubrimos con la sal restante volviendo a salpicar con un poco de agua.
Lavamos bien las patatas y las envolvemos en papel de aluminio. Metemos las patatas, junto con el pescado, en el horno precalentado a 200ºC durante media hora. Pasado este tiempo, retiramos el bonito y dejamos las patatas 20 minutos más.
En un bol, mezclamos la mayonesa, el yogurt, el cebollino picado y el zumo de limón con un poco de pimienta blanca. Batimos bien, hasta conseguir la textura de una salsa.
Rompemos la capa de sal del pescado y colocamos los filetes en una fuente, los bañamos con la salsa y servimos junto con las patatas.